Señales de alarma
Teniendo en cuenta los factores físicos y psíquicos que influyen en la aparición de la fatiga, estos se manifiestan en síntomas que suelen aparecer con antelación. Aprender a detectarlos es la mejor forma de prevenirlos: los cambios corporales, que se traducen en continuos movimientos y cambios de postura, el parpadeo constante o picor de ojos, la sensación dolor de cabeza, dolores musculares, hormigueos en las extremidades, etc.
También, se puede observar cierta dificultad para mantener la concentración, aumento en el tiempo de reacción de las respuestas, etc. Además, la fatiga se detecta por otros síntomas psíquicos, como el aburrimiento, la ansiedad, la inestabilidad, una mayor brusquedad o agresividad en los movimientos y en las maniobras. Todos estos síntomas aumentan progresivamente, en frecuencia e intensidad, conforme el conductor se va aproximando a su lugar de destino.
Consejos para prevenir la fatiga
- Antes de iniciar un viaje, es necesario descansar adecuadamente, y durante el viaje realizar paradas frecuentes, como máximo cada dos horas, y realizar ejercicios de estiramiento de piernas y brazos.
- No realizar comidas copiosas y mucho menos beber alcohol en las mismas.
- Si se viaja acompañado puede ayudar el mantener una conversación con los restantes ocupantes del vehículo y evitar oír música relajante.
- Es conveniente beber frecuentemente con el fin de evitar la deshidratación, pero no bebidas alcohólicas.
- Mantener el coche ventilado, evitar posturas incómodas al volante y llevar ropas holgadas.
- Evitar iniciar un largo desplazamiento después de salir del trabajo, ya que los efectos de la fatiga son especialmente peligrosos en la última hora de conducción tras una jornada laboral.
- Si se conduce de noche es recomendable ir bien descansado, la franja horaria de 3 a 6 es especialmente peligrosa, ya que suele aparecer la combinación fatiga-sueño.
- Los últimos kilómetros del trayecto suelen dar lugar a la aparición de fatiga, por lo que conviene extremar las precauciones en esos casos.
- En cualquier caso, al primer síntoma de somnolencia, es necesario parar inmediatamente, de preferencia en un lugar donde no resulte molestado y si puede ser habitado, y dormir unos minutos. En ocasiones unos pocos minutos permiten una recuperación rápida.
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