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¿QUÉ ES?
CAUSAS
         - Factores psíquicos
         - Facores físicos
CONSECUENCIAS
CÓMO IDENTIFICARLA

 

materiales

 
     
 

Factores físicos: el sueño

La somnolencia es la fase final y más peligrosa de la fatiga. Según estudios elaborados por el RACE y ANFABRA, el 80% de los conductores españoles reconoce haber sufrido somnolencia al volante, y casi la mitad ha tenido que parar a descansar o dormir al conducir bajo una fatiga extrema.

La práctica de la conducción requiere una gran concentración. La falta de descanso o el no dormir lo suficiente al iniciar un largo desplazamiento afecta al conductor y dificulta la necesidad de concentración. Unos segundos pueden provocar la pérdida de control del vehículo, causar salidas de la carretera, colisión con otros coches, etc.


sueño

La necesidad de dormir es una de las necesidades básicas para el ser humano. Si no se duerme lo suficiente, el organismo reacciona con toda una serie de desajustes, muchos de los cuales son muy peligrosos para el conductor.

Uno de los primeros efectos de la falta de sueño es la disminución de la agudeza visual, visión borrosa y cansancio ocular. También hace que disminuyan los reflejos, los músculos se relajan, se puede sentir la sensación de hormigueo en brazos y piernas.

Pero uno de los efectos más peligrosos de la falta de suelo son los llamados “microsueños”, que hacen que por un brevísimo momento se pierda la consciencia en la carretera con el riesgo que eso entraña. Son especialmente frecuentes en aquellos usuarios que han dormido poco y conducen durante varias horas. Estos microsueños están detrás de un gran número de accidentes en tramos sin riesgo aparente, con salidas de la vía, volantazos bruscos, etc.


Parar, estirar las piernas y tomar una bebida refrescante que ayude a mantener una buena hidratación y, además, aportar glucosa al cerebro para que éste pueda mantener su actividad, ayuda a paliar la somnolencia.

Por tanto, si tenemos en cuenta que la somnolencia es la fase final y más peligrosa de la fatiga, es fundamental evitar llegar a este estado, atendiendo a las distintas señales previas que indican que se está entrando en un proceso que disminuirá la atención al volante. Esto es especialmente importante cuando se realizan largos desplazamientos, con tráfico intenso, en épocas de calor, o cuanto se viaja durante la noche. Parar, estirar las piernas y tomar una bebida refrescante que ayude a mantener una buena hidratación y, además, aportar glucosa al cerebro para que éste pueda mantener su actividad, ayuda a paliar la somnolencia.


Reducir el riesgo de sufrir un accidente por fatiga es un ejercicio de auto responsabilidad del conductor. No resta de puntos del permiso de conducir, ni multan por ello, pero está detrás de un elevado número de accidentes.

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